miércoles, 12 de marzo de 2014

Ansiedad, en búsqueda de un alivio rápido

Cualquiera que haya experimentado alguna vez un ataque de pánico sabe lo útil que puede ser un alivio rápido, por ello, a continuación quiero compartir al algunas técnicas que pueden ayudarnos a “flotar” por un ataque de pánico y, a largo plazo, a controlar los niveles de ansiedad:

Respiración: Mantener una buena respiración y practicar una respiración profunda puede ser muy beneficioso, en particular porque, muchas veces, quienes padecemos ansiedad tendemos a respirar de manera superficial. 

Durante un ataque de pánico, los síntomas respiratorios causan mucho temor, pues normalmente sentimos que nos falta el aire. 

Puedes poner en práctica la respiración profunda durante un ataque: comienza respirando lentamente y profundamente y, si te es posible, coloca  tus manos sobre el estómago y siente como tu abdomen se llena de aire, contén la respiración por un momento. 

A medida que exhalas, siente como el aire sale lentamente y tu abdomen se contrae hacia dentro. 

Estas respiraciones profundas y a conciencia ayudarán a calmar cuerpo y  mente. 

Esto no sólo te ayudará a respirar mejor, sino que también te distraerá y te hará sentir más tranquilo.

Exposición: Si nuestros ataque de pánico son provocados por una situación particular, es muy fácil vernos tentados a evitar estas situaciones, pero a largo plazo este no es un buen enfoque. 

Lo mejor es enfrentar, poco a poco nuestros temores.


Los ataques de ansiedad, normalmente surgen de manera repentina, sin embargo, siempre dan algunas señales previas que pueden pasar desapercibidas. 

Si aprendes a conocer tu propia ansiedad, podrás detectar estas señales y lidiar más fácilmente con ellos. 

Existen de hecho algunas técnicas que te pueden ayudar a detener un ataque de pánico desde el principio.

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