viernes, 28 de noviembre de 2014

LA TERAPIA COGNITIVO-CONDUCTUAL ES MÁS EFICAZ Y EFICIENTE QUE LOS FÁRMACOS PARA EL TRATAMIENTO DE LA ANSIEDAD Y DEPRESIÓN

Tal y como recogen diversos medios estos días, los problemas de ansiedad y depresión constituyen uno de los principales motivos de consulta en Atención Primaria. La situación actual de crisis económica ha agravado notablemente la prevalencia de estos trastornos, de tal manera que los expertos advierten que en el 2020 constituirán la primera causa de discapacidad en el mundo.

Recientemente, en el marco de un congreso nacional sobre ansiedad y trastornos comórbidos, profesionales de la medicina han reconocido que los tratamientos farmacológicos actuales resultan insatisfactorios en estos casos, ya que sólo son efectivos en la mitad de los pacientes y su administración no elimina cierta patología residual que se mantiene en el tiempo.


En contrapartida, y si tenemos en consideración la evidencia científica de los últimos años, la terapia psicológica y, específicamente, la terapia cognitivo-conductual, ha demostrado ser una alternativa más eficaz y económica que los fármacos para el tratamiento de la ansiedad y de la depresión y, a diferencia del tratamiento farmacológico, no supone ningún riesgo para la salud y no presenta ningún efecto secundario adverso.

Además de reducir los síntomas de ansiedad y depresión y mantener estos cambios terapéuticos a largo plazo, el tratamiento psicológico proporciona otros beneficios en comparación con el tratamiento farmacológico, tales como una mayor adherencia al tratamiento, una disminución significativa del riesgo de recaídas y una elevada tasa de recuperación (es decir, a diferencia de los fármacos, no deja ninguna "patología residual"), evitando la cronificación del trastorno y disminuyendo, consiguientemente, el número de visitas al médico y los días de hospitalización.

De hecho, las principales guías de práctica clínica basadas en la evidencia científica, tanto internacionales como nacionales (como la del National Institute for Health and Clinical Excellence –NICE-), recomiendan la terapia cognitivo-conductual como el tratamiento de primera elección para el trastorno depresivo leve y moderado, el trastorno de angustia, el trastorno obsesivo-compulsivo, el trastorno de ansiedad generalizada y las fobias específicas.

Asimismo, el tratamiento psicológico es aconsejable por encima del farmacológico cuando el problema de salud mental que presenta el paciente está complicado por otras condiciones médicas, como abuso de alcohol o drogas, o problemas crónicos de salud física, así como en el caso de niños, adolescentes y mujeres embarazadas, debido al riesgo elevado para la salud que supone el consumo de psicofármacos en estos grupos de pacientes. Sólo en los casos severos se recomienda el uso de medicación, pero siempre en combinación con tratamiento cognitivo-conductual, e informando al paciente sobre los objetivos terapéuticos, la duración del tratamiento farmacológico, los posibles efectos secundarios y los riesgos que conlleva una interrupción brusca de la medicación.

Por todos estos motivos, numerosos organismos competentes en materia de salud -como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Instituto Nacional para la Salud y la Excelencia Clínica del Reino Unido (NICE) o la Federación Mundial de la Salud Mental (WFMH)- señalan las ventajas económicas y psicosociales de la implementación de terapias psicológicas en los servicios de Atención Primaria, así como la necesidad de los ciudadanos de recibir otro tipo de atención sanitaria menos medicalizada, más humanizada y, sobre todo, más ajustada a sus necesidades.

Como ejemplo práctico, esta estrategia ya se ha puesto en marcha con éxito en el Reino Unido, que ha incorporado a más de 5.000 psicólogos en los servicios de Atención Primaria para ofrecer tratamiento psicológico basado en la evidencia y cubrir la demanda asistencial que requieren los problemas de ansiedad y depresión. Los informes y estudios publicados muestran el éxito de esta estrategia de actuación frente al abordaje farmacológico tradicional, así como la gran satisfacción manifestada por parte de los usuarios de los servicios de salud de ese país.

Sin embargo, a pesar del respaldo científico que avala la terapia cognitivo-conductual, en nuestro país, el modelo asistencial que impera en salud mental, excesivamente medicalizado y biologicista, así como el escaso número de profesionales de psicología en el sistema sanitario, impiden el acceso al mejor tratamiento posible para las personas afectadas de estos problemas.

En el marco del congreso sobre ansiedad y trastornos comórbidos mencionado anteriormente, los profesionales de la medicina manifestaron su inclinación a tratar estos problemas con unos fármacos de reciente aparición (denominados "duales"), otros nuevos antidepresivos e, incluso, anticonvulsivos, dado que la terapia psicológica es un artículo de "lujo" y que no parece que nuestro modelo sanitario siga el camino de incorporar, como recomiendan los organismos internacionales, más psicólogos en el sistema sanitario.

Esta insistencia en anclarse en un modelo de intervención -el farmacológico- que ha demostrado no ser el mejor tratamiento disponible, cuestiona gravemente la calidad asistencial que se ofrece a los ciudadanos. Las decisiones clínicas deberían ir encaminadas, no necesariamente hacia la medicalización, sino hacia la respuesta terapéutica que, sobre la base de la evidencia empírica, haya demostrado una mayor eficacia y eficiencia.


La tendencia a recetar fármacos de manera abusiva (a pesar de sus efectos secundarios, de su dudosa eficacia para el tratamiento de algunas dolencias y del elevado coste económico que suponen), tiene serias repercusiones que transcienden al ámbito personal o social. A este respecto, Infocop ha publicado recientemente una serie de artículos, en los que diferentes investigadores reflexionan sobre la verdadera eficacia de los antidepresivos, los efectos nocivos de la administración de psicofármacos a la largo plazo, la dudosa validez de la teoría que reduce la explicación de los trastornos mentales a simples desequilibrios bioquímicos y sobre los intereses económicos de la industria farmacéutica en perpetuar estos modelos de actuación en salud mental .

fuente:
http://www.infocop.es/view_article.asp?id=3854

domingo, 16 de noviembre de 2014

El programa de coaching online para mejorar la auto estima CONFIDENCE

El programa de coaching de vida, CONFIDENCE, te ayuda a desarrollar una mayor eficacia personal, lograr tus objetivos y sobre todo mejorar la imagen y valía que tienes de ti mismo.

Nuestra manera de pensar influye profundamente en nuestra manera de sentir y actuar. Por ello aprender a pensar de una manera diferente puede hacer que sintamos y actuemos de una manera distinta. Basados en los últimos métodos del modelo cognitivo-conductual, este programa de entrenamiento online te enseña a modificar poco a poco pensamientos, sentimientos y conductas que obstaculizan e impiden el desarrollo personal y sustituirlos por una actitud orientada a la resolución de los problemas y el logro de metas.

Te entrega herramientas para afrontar perturbaciones emocionalesdesarrollar la autoafirmaciónpracticar la comunicación eficienteafrontar la crítica de manera constructiva, y desarrollar un plan de cambio acorde a lo que para ti es importante.



El programa CONFIDENCE se estructura a partir de ocho módulos, cada uno compuesto por una sección de textos, otra de ejercicios y un acceso al formulario de bienestar.

Cada módulo está diseñado para ser trabajado a razón de una vez a la semana. No obstante, tienes acceso al programa durante 12 semanas y si necesitas más tiempo, puedes solicitar la extensión del programa.

En esta sección te entregaremos información relacionada con el tema a trabajar en cada módulo, en forma de textos.

Leer los textos te ayuda a entender qué es la baja autoestima y porqué permanece baja año tras año, cuáles son las conductas asociadas a la baja autoestima y cómo funcionan nuestros pensamientos y nuestros comportamientos.

Además trata sobre de temas como manejo de conflictos y cómo desarrollar una comunicación eficiente.


En cada sesión hay ejercicios que se deben realizar en casa para poner en práctica las técnicas que va enseñando el programa. El entrenamiento que supone la realización de estas tareas es clave para el éxito del tratamiento.


Aprenderás a definir tus metas y valores, identificar y analizar las diferentes partes de tu autoestima, abordar las conductas asociadas a la baja autoestima,aceptar los pensamientos y entrenar tu resistencia mental.

Además entrenarás a enfrentarte a tus reglas internas y cómo comunicar de forma efectiva y usar el mindfulness en tu día a día.


Cuestionario que indagará sobre una serie de factores y temas relacionados contu estado de bienestar, esta información podrá ser consultada de forma gráfica cada vez que lo desees.


Cuenta con el apoyo de un terapeuta con el que podrás comunicarte a través del programa.



Compromiso y dedicación, serán factores cruciales para el logro de los objetivos trazados en el programa.